- Puntualidad: Es importante ser puntual a la cita y no llegar después de la hora fijada para la salida. Cuando quieras emprender algo, habrá mucha gente que te dirá que no lo hagas, cuando vean que no te pueden detener, te dirán cómo lo tienes que hacer, y cuando finalmente vean que lo has logrado, dirán que siempre creyeron en ti. Si los escuchas, ellos te harán perder la oportunidad.
- Unidad en la diversidad: Todos somos diferentes, pero estamos en el mismo barco. Cuando algo beneficia a unos pocos, en realidad y a largo plazo no beneficia a absolutamente a nadie.
- Planificá para el futuro: Cuanmedo Noé comenzó a construir el Arca no llovía. Los emprendedores que cambian la historia son aquellos que saben ver hacia adelante y construir el futuro..
- La edad real está en tu interior: No importa si el entorno cree que estás grande para emprender o te digan que a tu edad ya no puedes hacer nada grande que valga la pena. Siempre estamos a tiempo de hacer realmente grande.
- A las críticas, oídos sordos. No hagas mucho caso a los criticadores, sólo sigue adelante con el trabajo que tienes que hacer, hasta que lo hayas terminado.
- Calidad: Todo lo que hagas y construyas procura que sea con buena calidad. No importa si no sos profesional o no conoces demasiado. Siempre podés aprender y perfeccionar
- Equipo: El emprendimiento es un viaje que no se hace en soledad; buscá un equipo que verdaderamente sea afín a ti. Ya sea en un equipo de trabajo o en una pareja, se comparte el objetivo y la visión para motivarse y seguir caminando hacia el Arca. Las grandes cosas, las hacen grandes equipos humanos.
- Perseverancia: Si sientes que tu progreso es lento, no te desesperes pues lo importante es la perseverancia. Las tortugas estaban a bordo, así como las gacelas.
- Confianza: Aunque al principio te sientas solo y recibas burlas, a la larga tiene su recompensa elegir el camino y los objetivos correctos.
- Sabiduría antes que conocimientos: No desprecies los esfuerzos que hace la gente sencilla. El Arca fue construida por amateurs y el Titanic por profesionales.
- Compromiso para hacer la diferencia: Si no te comprometés en la construcción del Arca para poder subir a ella, solo serás uno más de los animales.
- Un equipo, un objetivo: Un equipo y sus miembros solamente deben construir una sola Arca, no andar cada quien construyendo la suya, solo porque no les gustó algo.
- Fe: No importa que tan grande es la tormenta en la que estás: si permaneces con fes siempre habrá un arco ris esperándote.
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Capacitacion y asesoria en desarrollo empresarial
miércoles, 30 de septiembre de 2015
El Arca de Noé es una historia bíblica que deja muchas e importantes enseñanzas para los emprendedores. Aquí compartimos 13. ¿Se te ocurren más para compartir?
lunes, 21 de septiembre de 2015
LA EXPRESIVIDAD Y EL CONTAGIO EMOCIONAL
LA EXPRESIVIDAD Y EL CONTAGIO EMOCIONAL
Al comienzo de la guerra del Vietnam, un pelotón norteamericano se hallaba agazapado en un arrozal luchando con el Vietcong cuando, de repente, una fila de seis monjes comenzó a caminar por el sendero elevado que separaba un arrozal de otro.
Completamente serenos y ecuánimes, los monjes se dirigían directamente hacia la línea de fuego.
«Caminaban perfectamente en línea recta —recuerda David Bush, uno de los soldados integrantes de aquel pelotón— sin desviarse a la derecha ni a la izquierda. Fue muy extraño pero nadie les disparó un solo tiro y, después de que hubieran atravesado el sendero, la lucha concluyó. Nadie pareció querer seguir combatiendo, al menos no aquel día. Y lo mismo debió de haber ocurrido en el bando contrario porque todos dejamos de disparar, simplemente dejamos de disparar».
El poder del valiente y silencioso desfile de los monjes que apaciguó a los soldados en pleno campo de batalla ilustra uno de los principios fundamentales de la vida social: el hecho de que las emociones son contagiosas. A decir verdad, este ejemplo constituye un caso extremo, puesto que la mayor parte del contagio emocional tiene lugar de forma mucho más sutil y es parte del intercambio tácito que se da en todo encuentro interpersonal.
En cada relación subyace un intercambio subterráneo de estados de ánimo que nos lleva a percibir algunos encuentros como tóxicos y otros, en cambio, como nutritivos. Este intercambio emocional suele discurrir a un nivel tan sutil e imperceptible que la forma en que un vendedor le dé las gracias puede hacerle sentir ignorado, resentido o auténticamente bienvenido y valorado. Nosotros percibimos los sentimientos de los demás como si se tratase de una especie de virus social.
En cada encuentro que sostenemos emitimos señales emocionales y esas señales afectan a las personas que nos rodean. Cuanto más diestros somos socialmente, más control tenemos sobre las señales que emitimos; a fin de cuentas, las reglas de urbanidad son una forma de asegurarnos de que ninguna emoción desbocada dificultará nuestra relación (una regla social que, cuando afecta a las relaciones intimas, resulta sofocante). La inteligencia emocional incluye el dominio de este intercambio; «popular» y «encantador» son términos con los que solemos referirnos a las personas con quienes nos agrada estar porque sus habilidades emocionales nos hacen sentir bien. Las personas que son capaces de ayudar a los demás constituyen una mercancía social especialmente valiosa, son las personas a quienes nos dirigimos cuando tenemos una gran necesidad emocional puesto que, lo queramos o no, cada uno de nosotros forma parte del equipo de herramientas de transformación emocional con que cuentan los demás.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Naciste para emprender? Chequeá estos 50 hábitos y descubrite
La revista Entrepreneur publicó un listado 50 hábitos. que revelan tu espiritu emprendedor ¿Te reconocés en alguno?
1. No puedes quedarte quieto. Siempre estás con ganas de llegar a algo y hacer algo grande.
2. Siempre te surgen ideas nuevas. Buenas o malas, el flujo de ideas nunca se detiene.
3. Localizas defectos en otras ideas. Es algo natural para ti.
4. Te maravillas con los propietarios de negocios exitosos. Steve Jobs, Richard Branson, Mark Zuckerberg y Bill Gates son sólo algunos de tus héroes.
5. Te emocionas cuando ves un negocio exitoso en acción. Ya se trate de un bar o de una franquicia de supermercados, no puedes evitar sonreír cuando ves un buen negocio.
6. Constantemente piensas en maneras de mejorar el negocio en el que trabajas. Cuando estás en el trabajo, sólo piensa en lo que podría ser mejor.
7. Odias que se te diga qué hacer. Te sientes resentido recibiendo órdenes.
8. Te encanta aprender cosas nuevas.
9. Examinas las cosas para ver cómo funcionan. Controles Remotos, tostadoras, teléfonos, te encanta ver el funcionamiento interno.
10. Sueñas con la riqueza. El dinero no lo es todo, pero no puedes apartarlo de tu mente.
11. No te rindes fácilmente. Te enfrentas a retos difíciles siguiendo adelante.
12. Eres muy disciplinado con tus hábitos. Has establecido rutinas que no se rompen fácilmente.
13. No tienes miedo al trabajo duro. En tu vida das el 100 % en todo.
14. Tienes un elevado umbral de riesgo. No tomas riesgos ciegos, pero tampoco no te quedas satisfecho.
15. Te reúnes con tantas personas como te es posible. No tienes miedo a diversificarte y a conocer gente nueva.
16. Hablas con todos los que conoces. Los extraños no te intimidan.
17. Te recuperas del fracaso. Has experimentado grandes fracaso, pero nunca has dejado de volver a intentarlo.
18. Te gusta ser el que toma las decisiones.
19. Te estableces metas a ti mismo. Grandes o pequeñas, las metas llenan tu vida.
20. Ayudas a la gente siempre que puedes. Estás interesado en el bien común.
21. Encuentras desafíos en todo lo que haces. Buscas oportunidades para desafiarte a ti mismo.
22. Encuentras maneras de inspirar a la gente. Estás inspirado por la inspiración.
23. Lo planeas todo, hasta los más pequeños detalles. Los planes son un requisito previo para cualquier actividad.
24. Estás orgulloso de ti mismo. Te gusta lo que eres.
25. Ayudas a tus amigos a resolver sus problemas. Eres excelente en el análisis de problemas.
26. Delegas con eficacia las tareas y asignas los recursos. Tanto en las tareas del hogar como en las operaciones de negocios.
27. Te estableces plazos para ti mismo. No tienes excusas.
28. Te gusta contar historias. Te encanta contarle a la gente cosas de tus experiencias.
29. Eres hipercompetitivo.
30. Te involucras con las cosas. Si ves un coche en el lado de la carretera, paras y preguntas si puedes ayudar.
31. Eliminas las cosas que no te funcionan en tu vida.
32. Negocias todo lo que puedes.
33. Ves el potencial en las personas. No ves a las personas por lo que son. Las ves por lo que podrían ser.
34. Te mantienes tranquilo en una crisis
35. Haces seguimiento de la gente cuando quieres algo. No dejas pasar las oportunidades.
36. Evitas las cosas que te hacen perder tiempo.
37. Persuades a la gente que está a tu lado.
38. Tomas decisiones racionales, no emocionales. Normalmente, confías en tu lógica sobre tus emociones.
39. No te olvidas de las emociones de la gente.
40. Pierdes la noción del tiempo cuando te dedicas a proyectos con pasión.
41. Habitualmente inicias proyectos nuevos con pasión. Cada semana, una nueva idea se transforma en un hobby.
42. Constantemente actualizas tu casa (coche o cualquier cosa). Siempre hay algo con lo que trabajar, reemplazar o mejorar.
43. Eres un apasionado de las nuevas tecnologías. Eres adicto al aprendizaje de cómo las nuevas tecnologías pueden mejorar tu vida.
44. Lees las noticias todos los días. Es un hábito arraigado.
45. Lees libros de forma voraz. Cada libro ofrece algo nuevo.
46. Escuchas esa voz interna. Confías en tus instintos.
47. Escuchas los consejos de los demás. Tomas tus propias decisiones, pero también escuchas las opiniones de los demás.
48. No resides en el pasado. Cuando suceden cosas malas, sigues avanzando.
49. Haces sacrificios por lo que quieres. Sabes que tienes que abandonar cosas para conseguir un mayor éxito.
50. Nunca escribes tus sueños. Te tomas tus aspiraciones en serio. Son una parte de ti.
vía Eureka.Experts
jueves, 20 de agosto de 2015
Las 7 claves de un elevator pitch
Como el crack Gary Stewart aconseja siempre a sus emprendedores de la Academia Wayra: “always be in a pitching mode”. Siempre tienes que tener preparado un discurso conciso y contundente que refleje los elementos fundamentales de tu proyecto. Además tienes que ser capaz de adaptar tu mensaje a diferentes interlocutores, para enamorar por igual a un posible inversor, a tu cofundador tecnológico, a tus primeros empleados o al bloguero de techcrunch que se ha dejado caer por esa fiesta.
No hay recetas mágicas para el elevator pitch ideal. Cada proyecto y cada emprendedor tiene su propia personalidad y su modo de contar las cosas, pero hay una serie de puntos clave que todo pitch debe tratar de cubrir para enganchar con los inversores.
1. Credibilidad y pasión
Es del todo imposible tener la certeza de que un proyecto, sobre todo en una fase inicial y a través de una conversación informal de un par de minutos será un éxito.
Pero si el emprendedor presenta sus ideas y como ejecutarlas con entrega y pasión, entonces las probabilidades de que sea escuchado y tomado en serio son mucho mayores. Es casi seguro que será necesario modificar la idea inicial para llegar a conseguir tracción, y esto sólo lo conseguirá un emprendedor motivado y que tenga un verdadero interés por resolver los problemas que ha detectado.
Sólo aquellos que perseveren y se enfrenten a las adversidades con entusiasmo podrán encontrar las soluciones a los retos que les esperan. Así que es importante contar una historia, que contenga elementos personales y que se quede fijada en la mente de tu audiencia
¿Qué me gustaría escuchar como inversor?: Buenos días, soy el fundador de Baboo, la startup que va a revolucionar el modo en que hacemos deporte con amigos. Durante años he organizado eventos deportivos para varios clubes y asociaciones como responsable de XXX y…
2. Pain killer
La mayor parte de los pitches que escucho se centran exclusivamente en detallar prolíficamente el problema que pretender resolver. Está claro que debe existir un problema previo que necesite ser resuelto y el problema debe tener suficiente entidad para merecer el interés tanto del inversor como del emprendedor. Pero en un elevator pitch es necesario ser concisos y concretos. Haciendo que la necesidad presentada sea obvia y detallando quien la tiene.
¿Qué me gustaría escuchar como inversor?: Más del 80 % de las enfermedades que sufren en el tercer mundo están originadas en la mala calidad del agua y más de 70 % de las fuentes de agua potable del tercer mundo están contaminadas. En el Africa subsahariana, más de 150 millones de personas disponen de menos de medio litro de agua al día, que en Europa además consideraríamos no potable.
3. Solución
Merece la pena dedicar algo de tiempo a detallar nuestra solución particular al problema que hemos detectado. La ejecución es mucho más importante que la idea, así que no sólo expliques tu idea si no, sobre todo, cómo la estás llevando a cabo. Y menciona en qué fase del desarrollo te encuentras: prototipo, beta privada, lanzamiento inminente, expansión internacional…
¿Qué me gustaría escuchar como inversor?: Nuestro proyecto aprovecha la masiva implantación de las redes sociales en Europa, para crear un sistema de recomendaciones de empleo entre amigos y conocidos. A través una API de conexión con Facebook y linkedin conseguimos detectar qué perfiles encajan con cada puesto, y después solicitamos a los usuarios que validen nuestras asunciones con un sencillo interfaz. Hemos lanzado una beta privada que ya tiene 1000 usuarios con una retención del 20 %.
4. Mercado
Crear un proyecto de éxito es tan complicado y requiere tanto su buena dosis de suerte como un esfuerzo tan grande, que, al menos, el inversor esperará que el mercado merezca la pena. De nuevo, no hace falta extenderse, si no dar una orden de magnitud del mercado (específico, no del mercado de marketing online en España) y la tendencia futura.
¿Qué me gustaría escuchar como inversor?: Nuestro proyecto va a cambiar las reglas del juego de la industria de venta de ebooks online, que mueve 200 millones de euros al año. Forrester indica que este mercado de XX va a crecer más de un 20 % en los próximos 5 años..
5. Competidores, ventaja competitiva
¡Seguro que tienes competidores!, menciona los más relevantes y sobre todo explica por qué lo puedes hacer mejor. Cual es la magia que tu equipo domina y que ellos, aunque sean más grandes y americanos no tienen.
¿Qué me gustaría escuchar como inversor?: Nuestros competidores están sobre todo basados en USA, son Fibzy y Ciminoi, con inversión de Accel y Sequioa, pero se dirigen a un mercado más corporativo y con un enfoque puramente anglosajón. Nosotros tenemos un enfoque basado en la experiencia de usuario y nos dirigimos al usuario final, con diseñadores con experiencia en Adobe . Además ofrecemos servicio local en Europa, que es clave para este negocio…
6. Equipo
Es lo más importante de todo, una parte que puede levantar un pitch pobre por sí sola. Los inversores apuestan por personas, que tengan agallas y sean capaces de adaptarse a los cambios que vendrán y que tengan cabeza, capacidad de ejecución y conocimiento de esa industria para aprender y crecer con la startup.
¿Qué me gustaría escuchar como inversor?: Nuestro equipo está formado por el antiguo CTO de XXX, que desarrolló por sí solo todo el algoritmo de recomendaciones. Nuestro diseñador ha ganado varios premios internacionales de usabilidad web y nuestro CEO ha fundado dos startups y ha vendido una de ellas a un grupo norteamericano…
7. Call to action
Una vez que has llegado hasta aquí, estás de enhorabuena. Tu interlocutor no ha huido despavorido y empieza a ver tu proyecto con buenos ojos. Pero, ¿qué quieres de él?, un elevator pitch no basta para establecer una relación de confianza. Dejale con hambre de saber más y pídele un siguiente paso concreto, si es posible con un compromiso por su parte.
¿Qué me gustaría escuchar como inversor?: Muchas gracias por tu tiempo. La semana que viene estaré en Madrid para visitar a un cliente, como ves fijar una reunión para presentarte la DEMO en detalle y ver si puede encajar con vuestra estrategia de inversión?. Nosotros estamos en conversaciones para nuestra próxima ronda con varios fondos…
¿Cuales son sus claves para el elevator pitch ideal?.
Nota: Todos los ejemplos se refieren a proyectos inventados, por lo que todo parecido con la realidad es pura coincidencia :). Ah y no, no firmaré nunca un NDA para poder escuchar un elevator pitch, ni una presentación más detallada de un proyecto.
Miguel Arias
miércoles, 12 de agosto de 2015
Las lecciones que aprendes después de caerte…
No se acaba el mundo, no te quedas anclado en el fracaso si no quieres, sales adelante con fuerzas nuevas… En fin, que no pasa nada por errar, que no es tan malo como parece. Siempre hay que mirar el lado positivo.
2. Es mejor arriesgar que quedarse quieto
Quien se equivoca es porque ha arriesgado. Y eso siempre es bueno, buenísimo. Siempre es mejor arrepentirse de lo que se ha hecho que vivir pensando qué podría haber pasado…
3. Siempre se aprende algo de todo….
…incluso de las cosas malas aprendemos lecciones valiosísimas. Y aunque volvamos (por desgracia) a tropezar dos y tres veces con la misma piedra, siempre será más complicado que lo hagamos de nuevo. Además sacarás estupendas conclusiones. No se consigue el éxito sin caer mil veces.
4. No tienes límites
Te das cuenta de que tú eres el dueño de tu vida, de que no tienes límites: ya sea para bien o para mal. Crecer, evolucionar, caer, aprender…la clave está en vivir conforme a lo que uno quiere, independientemente de que las cosas salgan bien o mal.
5. Vivir es caer y levantarse
Cuando fallas, cuando cometes un error, te das cuenta de que la mayor parte de ellos tienen solución. Sólo está en la voluntad de uno mismo hacerlo real y tangible.
miércoles, 29 de julio de 2015
STEVE BLANK: “Un plan de negocio es inútil en una ‘startup”
Los éxitos de la emprendeduría han conseguido ocultar múltiples casos de fracasos de startups que se han llevado por delante a potenciales empresarios, ideas y recursos económicos. Steve Blank, experto en innovación y creación de empresas desde su palestra en la Universidad de Stanford, está convencido de que esos riesgos se pueden reducir, especialmente conociendo de antemano lo que demanda el cliente. De hecho, es el padre del movimiento Lean Startup, que desde hace años intenta darle una vuelta al inicio de proyectos empresariales. Está convencido de que así se generará empleo y se ahorrarán recursos de financiación.
¿La intuición tiene un excesivo peso en el mundo emprendedor para un ámbito como es el de los negocios?
Sí. Un emprendedor tiene algo de artista. Ante un lienzo en blanco, usted y yo podremos ver un lienzo, pero el fundador de una startup tiene la capacidad de visionar el cuadro una vez acabado. Mientras que nosotros no vemos nada, él tiene la visión del futuro. Pero resulta que la mayoría de los visionarios están alucinando respecto a lo que acabará siendo el cuadro o la escultura una vez esté finalizada, y no precisamente en el buen sentido de la palabra. Por eso fracasan. Esa es una de las razones por las que inventamos el movimiento Lean Startup, para reducir y eliminar ese alto índice de fracaso. Se trata de testar el proyecto antes de empezar. No se trata de cambiar la visión del negocio.
Pero no era positivo que la gente se diera contra la pared durante el aprendizaje…
Sí, pero ahora sabemos cómo gestionar el fracaso dentro del mismo marco de la empresa: la empresa sortea los fracasos modificando su trayectoria. Antes, fracasar significaba que el dinero se acababa; ahora hacemos que los emprendedores tengan que comprobar sus hipótesis de negocio para que los errores sean más pequeños y controlables y poder continuar cambiando solo la dirección, saltando de fracaso en fracaso.
El modelo de startup tiene muchos años. ¿Por qué se ha tardado tanto en dar con esa lógica?
Yo me hago la misma pregunta. En los últimos años, las escuelas de negocio han enseñado a las empresas cómo hacer su trabajo mejor. Las estrategias, los planes de negocio, llegan desde las escuelas de negocio a las empresas. Pero todas esas ideas se basaban en cómo gestionar empresas ya existentes; de hecho, el título del curso es Máster en Gestión de Empresas (Master in Business Administration), no en iniciar proyectos. No existía ninguna teoría sobre cómo crear startups, sino sobre la gestión de las firmas ya existentes. Cuando yo hablaba de ello con mis amigos, ellos me decían que estábamos haciendo cursos para compañías de 100.000 personas para tratar empresas con solo dos personas involucradas. ¿Puede ser tan complicado? Como no habían practicado nunca, las escuelas de negocio no tenían ni idea de qué era ejercer en una startup. No entendían cómo crear empresas. La diferencia es que una empresa clásica, ya existente, impone sus soluciones para el mercado, mientras que una startup tiene que buscar cuál es el producto, mercado, cuál es el cliente y el canal de venta porque no tiene nada claro.
Para un emprendedor puede ser muy complicado tener el conocimiento de lo que necesita su empresa para evitar el posterior fracaso. ¿Qué puede hacer?
El Lean Startup responde qué hay que hacer y cómo hacerlo; esa es mi contribución. En una empresa de reciente creación hay tres elementos clave: la organización del cuadro general del negocio, el lienzo; el desarrollo del cliente para testar todo lo que se va a hacer en ese lienzo; el tercero es la ingeniería para construir el producto, organizado en pequeñas fases para elevar la actividad.
¿Y acabamos con los planes de negocio?
Los planes de negocio siguen siendo muy relevantes para empresas grandes porque si tú estás haciendo el mismo producto, tú sabes cuáles son tus clientes, consumidores, mercados… por eso sigue teniendo sentido hacerlo con un horizonte de cinco años, porque hay muchos elementos ya conocidos. Pero en las startups hay muchos más elementos desconocidos, por lo que hacer un plan de negocio a cinco años no tiene ningún sentido. Los únicos que necesitaban un plan a cinco años eran los inversores en la Unión Soviética [ríe]. El desarrollo de las startups necesita algo nuevo para llegar a obtener ese elemento conocido que ya tienen las grandes. Un plan de negocio sin datos es como una acción creativa que debe enseñarse en las facultades de Bellas Artes de las universidades.
Si usted tuviera que invertir en una startup, ¿cómo le tendrían que convencer?
Diferentes inversores tienen diferentes estrategias. La diferencia clave para los inversores de Silicon Valley es que no son financieros, son piratas. En los años setenta, en Estados Unidos, tanto Silicon Valley [a través de la Universidad de Stanford] como Boston [mediante el MIT] eran el epicentro del movimiento de las startups y tenían el apoyo financiero del Ejército. Pero en Silicon Valley se apostó más por el camino del riesgo tecnológico. En otras comunidades inversoras, perder el 90% de tu inversión puede hacer sentir mal a un inversor, es el fracaso, mientras que allí apuestan por el 10% restante, que ofrece un rendimiento mayor de la inversión. Este cálculo no se había hecho antes. Es todo o nada.
Eso es como jugar en el casino.
Más bien es como jugar al black jack.
¿Silicon Valley es el paraíso del emprendimiento?
En Silicon Valley el ecosistema es único. Es fácil crear una empresa, el papeleo es muchísimo menor. La cultura de arriesgar forma parte de nuestro ADN y el fracaso es sinónimo de una palabra especial para nosotros, que no es otra que experiencia. La experiencia no es una vergüenza. Las personas que asumen riesgos se consideran héroes, y lo mismo para quienes financian esos proyectos.
Dani Cordero