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Capacitacion y asesoria en desarrollo empresarial

jueves, 12 de enero de 2017

35 hábitos para ser más eficiente

¿Conoces a ese tipo de personas que hacen tantas cosas que parece que tienen 30 horas al día, mientras que el resto de nosotros tenemos únicamente 24? Ya sabes, aquellos que pareciera que terminan más cosas antes del desayuno que tú en toda la jornada.
La buena noticia es que puedes ser uno de ellos. A continuación te compartimos 35 hábitos para aprovechar al máximo cada minuto:

En la tecnología

1. Limita las respuestas de email y sólo tarda un minuto a lo máximo en contestar cada correo
2. Si no entiendes el motivo u objetivo de un email, no lo respondas
3. Apaga las noticias; la mayor parte de las veces no ocurre nada importante
4. No respondas al teléfono ni los mensajes, a menos de que sea una emergencia
5. Usa atajos en el teclado de tu computadora

En tu vestimenta

6. Define un uniforme de moda y úsalo diariamente. Esta estrategia ha sido usada por personajes como Hillary Clinton, Barack Obama, Mark Zuckerberg y Steve Jobs
7. Lleva un atuendo formal (como un buen saco) siempre contigo
8. Deshazte de lo que ya no usas

En tu cuerpo

9. Define horarios para comer, dormir y ejercitarte
10. Controla la ansiedad con ejercicio (como correr, nadar y bailar)
11. Duerme más; serás más productivo
12. Tómate una siesta cuando decaiga tu energía

En tu horario

13. Haz las cosas más fáciles primero
14. Prioriza un pendiente cada día
15. Establece una rutina diaria
16. No tengas reuniones hasta que sean decisivas
17. Es mejor terminar una tarea a que quede perfecta desde el principio

En tu alimentación

18. Haz de tu dieta una rutina
19. Come alimentos saludables
20. Apuesta por pedir a domicilio para ahorrar tiempo

En tu mente

21. Identifica tu regla de 80/20: ¿Qué 20% de tu trabajo produce el 80% de tus resultados?
22. Enfócate en lo importante
23. Empieza una agenda de ideas, y hoy mismos trabaja en ella
24. Elimina decisiones triviales como qué ropa ponerte
25. Aprende a ignorar. No necesitas responder a todo
26. Haz un boceto imperfecto; edítalo después
27. Trata a tu tiempo como si fuera dinero
28. Delega cuantas tareas sea posible

Otros tips

29. Visualiza el resultado final de tu producto
30. Empieza antes de sentirte preparado
31. Cuando tengas una duda, asume que estás en lo correcto. Ser decisivo es ser productivo
32. Si tienes un bloqueo mental, crea un mapa mental
33. Si no puedes escribirlo, grábalo
34. Cuando leas algo útil, escríbelo
35. Prepara cuanto sea posible la noche anterior. Te ahorrará varias horas en tu jornada

sábado, 7 de enero de 2017

¿Para qué sirve un modelo de negocio?

Podríamos estar días y días divagando sobre el concepto ‘modelo de negocio’, pero como en Emprendedores presumimos de ser muy prácticos, definir tu modelo de negocio es saber cuál es el ADN de tu negocio. En otras palabras: es una herramienta previa al plan de negocio que te permitirá definir con claridad qué vas a ofrecer al mercado, cómo lo vas a hacer, a quién se lo vas a vender, cómo se lo vas a vender y de qué forma vas a generar ingresos.
Y ¿por qué es necesario –incluso, vital– definir tu modelo? Porque, entre otras cosas, te ayudará a saber “qué es lo que va a pasar y quién va a pagar qué, cuándo y por qué. Cuanto más sencillo sea el modelo de negocio, mejor funciona. Cuanto más complejo, más difícil será de implementar”, advierte Rodolfo Carpintier, fundador de Digital Assets Deployment (DaD).
“Una definición admitida es –señala Javier Megías, experto en estrategia y modelos de negocio– cómo una empresa crea, desarrolla y captura valor. Pero esto es muy etéreo. Al final, el modelo de negocio es una visión, un conjunto de todo lo que es tu negocio”.
Para Joan Riera, profesor de Esade Business School y CEO de Active Development, el modelo de negocio es como los pilares del futuro negocio: “Son los cimientos. Si vas a construir un edificio, que sería tu negocio, estás definiendo dónde van las columnas. Por eso el modelo de negocio es muy importante pensarlo antes de lanzar una idea al mercado, incluso antes del plan negocio. Muchos emprendedores empiezan con el business plan sin haber pensado bien su modelo. Es como construir una casa y empezar metiendo los muebles y luego te replanteas los espacios. Y te encuentras con un problema: ‘Perdón, me he equivocado. Voy a mover un par de columnas para que me encajen los muebles’. Volver atrás suele ser muy costoso y difícil y se suele entrar en etapas de confusión y colapso”.
Mucho más que los ingresos
Cuando se habla, coloquialmente, de modelo de negocio se suele concretar en la forma que tiene una empresa de ganar dinero. Y también es eso, pero es mucho más. “Se suele relativizar lo del modelo de negocio con los flujos de ingresos, y el modelo de negocio habla no sólo de cómo ganar dinero sino también de quiénes son tus clientes, de cómo vas a llegar a ellos, qué cosas tienes que hacer para entregarles tu propuesta de valor, qué es lo que te hace único, qué estructura de costes tienes, etc.; es una visión sistémica de tu negocio”, subraya Megías.
Y así es: ganar dinero –generar ingresos– sería la consecuencia del proceso. Para que eso suceda es necesario definir y encajar toda una serie de piezas (que veremos después). “Las preguntas clave que cualquier negocio debe saber responder son: ¿quién es mi cliente?, ¿qué estoy ofreciendo al mercado?, ¿cómo lo voy a ofrecer?, ¿qué mecánica tiene mi negocio para hacer beneficios? y ¿cómo lo voy a hacer sostenible en el tiempo?”, afirma Joan Riera.
Diseñar un modelo de negocio no es sólo válido para los emprendedores que empiezan sino también para empresas consolidadas que buscan que su modelo no se agote. “Y después de dibujarlo y estructurarlo, debes ponerlo a prueba, iterando, es decir, cambiando algunas piezas y viendo cómo se comporta todo”, recomienda Riera, que añade: “Y pueden ser piezas relacionadas con la parte del cliente o con la parte de producir ese valor. Por ejemplo, puede cambiar una serie de canales e innovar ahí o probar con otros sectores o en la parte de costes”.
¿Cuántos clientes te pagan?
Así, para validar todas las hipótesis sobre las que estás construyendo tu modelo de negocio, lo ideal es bajar al mercado, es decir, hablar con clientes para saber qué opinan, con expertos en el mercado en el que vas a operar, etc. “Aunque, evidentemente, la mejor prueba para saber si funciona es tener clientes que te paguen, porque al final un inversor te va a preguntar cuántos clientes tienes que te pagan”, sostiene Riera.
Para Megías, que defiende la idea de ejecutar lo antes posible el modelo de negocio para saber si funciona, “el emprendedor debe diseñar su producto mínimo viable para enseñar a los clientes y que le den feedback. Y la palabra clave es cliente, porque está muy bien que pienses o pronostiques que le va a gustar tu producto, pero la realidad es que quien tiene que decir bien o mal es tu cliente”.
Cliente y producto
Una de las cuestiones clave es ¿construyo productos para mis clientes o busco clientes para mi producto? “Cuando eres una gran empresa sabes quién es tu cliente, lo conoces y diseñas productos para él. Cuando eres emprendedor no tienes ni idea de quién es tu cliente. Te lo imaginas en el mejor de los casos. Siempre recomiendo a los emprendedores que construyan un producto que consideren que de verdad es bueno para sus clientes y busquen clientes para su producto. Si has buscado y no has encontrado, obviamente tu solución no tenía sentido”, dice Megías.
Este experto considera que el mantra de cualquier emprendedor debe ser el de llevar su producto pronto al mercado: “Pruébalo rápido y fracasa rápido y barato. ¿Cómo consigues validar tu modelo de negocio? No porque un cliente te diga que tu producto es interesante y que cubre sus necesidades. La única forma en que un cliente valide tu modelo de negocio es comprando tu producto. Muchos emprendedores se equivocan al pensar que, como han creado una beta o lo ofrecen a un precio ridículo y algunos clientes les han dicho que les ha gustado, su producto está bien. Pero eso es un error, porque no es una opinión cualificada. ¡Cómo no le va a gustar algo que es gratis; muy malo tendría que ser para que no le gustara!”.
Empieza pequeño y piensa en grande
Es necesario empezar pequeño, pero pensando en grande: “Lo normal cuando arrancas es poner el motor en marcha para ver si eso aguanta. Debes empezar con un cilindro y cuando veas que aquello no se cala, pasa a un motor más potente y grande”, sostiene Riera, de Active Development.
Megías recuerda que una de las preguntas que le hacen muchos emprendedores es ¿cómo van a proteger su idea? “Las ideas son difíciles de proteger. Lo mejor es que las protejas con un camino claro y en el tiempo. Es decir, si acabas de lanzar en pequeñito tu proyecto y llega un competidor y te copia, tu ya sabes (o deberías saber) cuáles son los otros tantos pasos que vas a dar después y cómo los vas a dar, aunque luego tengas que pivotar alrededor de tu modelo de negocio y hacer cambios, pero tienes muchas más cosas claras –o deberías tenerlas– que tu competidor, que tendrá una estrategia absolutamente reactiva”.
¿Y quién gestiona este modelo?
El secreto es cómo vas a ejecutar tu modelo de negocio y eso lo hará el equipo”, apunta Riera. O como recomienda Megías: “Hay que fallar pronto, rápido y barato. Para eso hay que diseñar un buen equipo y, sobre todo, que sea escalable”.
Uno de los errores más frecuentes, sostiene este experto, “es que el emprendedor no debe empezar con el equipo que será el definitivo. Tu primera etapa como startup, que para mí no es una empresa, sino una organización temporal que tiene que explorar su modelo de negocio, posiblemente, no requiera –o sí– de la figura de un financiero, pero sí en la segunda –por la evolución necesaria del proyecto– tendrás que cambiar de financiero, es decir, hay un equipo fundacional que tendrá que ir evolucionando y otros que tendrán que cambiar. Otro error es coger a un superfinanciero en la primera fase porque se aburrirá, y además costará bastante tenerlo en la empresa”.
Tener mucha cintura
Según Riera, el equipo debe ser capaz de reorientar su modelo: “Debe ser flexible y dinámico para redefinir el negocio a medida que lo van encontrando. Esto permite conocer cuáles son tus carencias personales y profesionales”.
Carpintier aconseja prestarle mucha atención a esta pieza, fundamental en el engranaje de todo modelo: “Es importante definir el tipo de equipo que vas necesitas, porque no es lo mismo vender software que un producto de moda; no es igual ser productor que distribuidor. El equipo que debes configurar será distinto dependiendo de quién sea el cliente final y quiénes tus proveedores. Por ejemplo, en el caso de los outlet online, lo importante es la relación con las marcas para que éstas cuenten contigo y te den la oportunidad de venderle a tus clientes marcas descontadas. Y en ese punto tienes que tener la figura del interfaz con las marcas, que es un comprador que se dedicará a llevar, tratar, cuidar y mimarlas para que estén contentas y te den cada vez más productos”.
Experiencias complementarias
Para Fernández, cuando se trata de varios socios, “es bueno que se complementen, que tengan experiencias distintas, para que puedan tener roles distintos. Y que haya química entre ellos. La vida en las empresas es larga y es importante que las relaciones humanas sean buenas”.
Megías aconseja que cuando emprenda entre varios, “no todos deben tener lo mismo, porque ni todos aportan igual, ni todos se van a comprometer por igual. Hay que fijar, desde el principio, todos los supuestos entre los socios para cuando las cosas vayan mal. La democracia no es un sistema solvente en una empresa”.

Fernández destaca la figura de un director general: “No creo en los proyectos en los que, como somos tres, todo lo llevamos por igual. No, porque la jerarquía debe estar clara y después que cada uno asuma su rol. Es importante que el equipo tenga capacidad de liderazgo. Al principio, el proyecto no tiene personas, es pequeño, pero los proyectos en crecimiento se convierten en una organización y es necesario alguien con capacidades de liderazgo y de gestión. En esos crecimientos, a veces los emprendedores sufren por falta de capacidad de delegación. Si no se da, el propio emprendedor acaba siendo el cuello de botella de su proyecto. Lo importante es equipo y proyecto, pero si tienes un buen proyecto, pero desconfías del equipo, mejor no inviertas”.

viernes, 6 de enero de 2017

4 cosas que tienes que hacer para ser más productivo (según la ciencia)

Siempre escuchamos mil consejos sobre cómo aumentar nuestra productividad y no me dejarás mentir, la mayoría se resume a: come más vegetales y elabora listas. Todos creen tener la razón, pero la única que la tiene y está comprobada es: la ciencia.
Aquí algunos métodos para darle a tu cuerpo y mente lo necesario para que hagas un mejor trabajo.

1. Luz natural, por favor

Hay una fuerte relación entre tu lugar de trabajo, la luz del día y la calidad de vida según un estudio hecho por Northwestern University.
De acuerdo a este informe, los empleados que trabajan con luz natural duermen alrededor de 46 minutos más por la noche (y con mayor calidad) que los que no lo hacen. Y no sólo eso, los trabajadores que no tienen ventanas resultaron tener más problemas físicos y de trastorno de sueño que aquellos que laboran junto a la luz del día.
Está bien documentado que la falta de luz natural afecta los ritmos circadianos, mismos que puedes causar desórdenes en el sueño, depresión y otros síntomas. 
Así que ya sabes, si trabajas en una oficina sin ventanas puedes comprar una lámpara que simule la luz del día, o también puedes cambiar de empleo.

2. Trabaja cada 1.5 horas

Trabajar a tiempos en lugar de hacerlo por horas en una sola tarea es más productivo.
Este estudio demuestra que nuestros cerebros tienen mucho sueño en las mañanas cada casi 90 minutos. Así que podrás trabajar mejor cada tiempo estimado. Esto te permitirá tener más creatividad y podrás hacer descansar tu cerebro.

3. Sé feliz

Aunque mucha gente crea que el éxito lleva a la felicidad, es al revés. La investigadora de la felicidad, Sonja Lyubomirksy, estudia la correlación entre la felicidad y productividad en su libro "The How of Happiness".
Lo que ella concluyó fue que los resultados positivos de la felicidad van más allá de la alegría y el amor, pues afirma que cuando estamos contentos, tenemos más energía, mayor compromiso con el trabajo, mejores relaciones, más autoestima y salud física y mental.

4. Toma una siesta

Podrás pensar que las siestas son para los muy jóvenes o muy viejos, pero la ciencia ha probado que son increíbles para tu productividad. Aquí una pequeña lista que comprueba lo anterior,
  1. Las siestas te alejan del famoso burning out. David Randall escribe en su libro “Dreamland” que aquellos que las tomaban, mostraban mejor inteligencia emocional y funciones cognitivas.
  2. Un estudio de Harvard aseguró que con la ayuda de una siesta resolverás de manera más efectiva tus problemas pues ésta te ayudará a separar la información importante de la que no.
  3. Un estudio de la NASA afirma que una siesta de 26 minutos mejora el rendimiento un 34% y el estado de alerta general otro 54%.
Toma el control de tu productividad e intenta estos tips, la ciencia los respalda.

jueves, 5 de enero de 2017

4 Poderosas preguntas que te ayudarán a evitar caer en la Zona de Confort

Un ejercicio que personalmente me gusta realizar cada cierto periodo de tiempo en mi vida (al menos cada 3 años), es tomarme un par de horas para sentarme conmigo mismo bajo la luz de la luna y hacerme cuatro preguntas acerca de lo que estoy haciendo con mi vida. Al final del ejercicio descubro si realmente tiene sentido seguir haciéndolo o si ya es hora de cerrar ciclos y empezar con nuevos retos.
A continuación te comparto las preguntas y te invito a que adoptes el hábito de planteártelas cada cierto periodo de tiempo.

1. ¿Realmente amo lo que estoy haciendo?


Cada vez que iniciamos una nueva actividad, nos llenamos de entusiasmo y expectación. Nos sucedió la primera vez que fuimos al colegio, aquel momento en que conseguimos nuestro primer empleo (especialmente al recibir el pago), el primer día que abrimos nuestro negocio, etc.
Lo ideal es seguir haciendo las cosas cada día con el mismo entusiasmo de la primera vez, pero en muchos casos las situaciones que enfrentamos se tornan rutinarias y estresantes.
Lo primero que debes preguntarte es si realmente amas lo que estás haciendo, si realmente disfrutas cada día como la primera vez y si realmente es lo que quisieras seguir haciendo por el resto de tu vida, o al menos por los siguientes 3 años.
"Cada día me miro en el espejo y me pregunto: "Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?". Si la respuesta es "no" durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo." Steve Jobs

2. ¿Soy muy bueno en lo que hago?


Para ser muy buenos en lo que hacemos se deben combinar dos elementos: talento y disciplina. La única manera de ser los mejores en lo que hacemos, es superando nuestros propios limites y dando más del 100%.
Con esta pregunta no sólo descubres si lo que estás haciendo está conectado con tus talentos y habilidades naturales, sino que también te podrás dar cuenta de qué tanto te estás esforzando en lo que haces.
Dedícate a aquellas cosas que te inspiren a dar más del 100% y por las cuales estés dispuesto a desafiarte cada día hasta llegar a ser el mejor en lo que haces.
"El trabajo duro vence al talento cuando el talento no trabaja duro."

3. ¿Gano lo que siento que me merezco?


El objetivo de esta pregunta es ayudarnos a descubrir si la recompensa que obtenemos, no sólo en dinero sino también a nivel emocional, es acorde con nuestro esfuerzo y dedicación.
Posiblemente te guste mucho tu trabajo, pero si sientes que no te están valorando y que no estás obteniendo lo que esperas recibir, es momento de dejar de conformarte con lo que te toca e ir tras lo que te mereces.

4. ¿Lo que estoy haciendo hoy me acerca al lugar a donde quiero estar mañana?


Cada día es una oportunidad para acercarnos a nuestros sueños. Puede que en el corto plazo debas hacer sacrificios y aceptar trabajos que no te gustan, para lograr tus objetivos y sueños a largo plazo. El problema está en que te la pases trabajando en algo que no disfrutas y que además no te lleva a ningún lado.
Ten perfectamente claro para dónde vas y desde hoy comienza a realizar acciones que te acerquen a tu destino.
"El que no sabe lo que quiere, se conforma con lo que le den."

¿Qué hacer luego de responder las preguntas?


Una vez respondas las cuatro preguntas, el siguiente paso es hacer un ejercicio de reflexión para determinar cuáles de las cosas que estamos haciendo debemos seguir haciendo, y cuáles debemos dejar de hacer.
Si estás haciendo algo que no te gusta, en lo que no estás dando todo tu esfuerzo, que no te está recompensando adecuadamente y que además no te lleva a dónde quieres ir, entonces es momento de tomar decisiones radicales y comenzar a hacer cosas acordes con la vida que queremos vivir.
"Jamás te conformes con la vida que te tocó. Mientras sigas vivo, siempre puedes seguir luchando para construir la vida que realmente quieres vivir."

lunes, 26 de diciembre de 2016

Los 10 Mandamientos del Éxito Financiero

  • Primer mandamiento: Te sacrificarás unos años haciendo lo que otros no están dispuestos a hacer y disfrutarás el resto se tu vida como otros nunca podrán.

  • Segundo mandamiento: Queda prohibido rendirse. Es imposible derrotar a una persona que NUNCA SE RINDE. Solo un mediocre, se dan por vencido en los momentos de crisis. Encuentra la forma, no la excusa.

  • Tercer mandamiento: Trabajarás inteligentemente con tus recursos. El éxito financiero se alcanza trabajando inteligentemente, no arduamente. Ten presente que el dinero no se gana trabajando, se gana pensando. Si se ganara trabajando, los que trabajan de 8 a 5 ya serían millonarios.

  • Cuarto mandamiento: Pondrás al dinero a trabajar para ti. Cuanto más trabaje el dinero para ti, menos tendrás que trabajar tú. Si no usas el apalancamiento a tu favor, alguien con más inteligencia financiera que tú, lo usará en tu contra. Haz del dinero tu esclavo y deja de ser tú un esclavo del dinero.

  • Quinto mandamiento: Siempre seguirás tus pasiones… sigue tu sueño. Encuentra un negocio que te apasione y nunca más tendrás que trabajar en tu vida.

  • Sexto mandamiento: Tu mente será tu mayor activo. Todo lo que la mente del hombre puede concebir, lo puede conseguir. Lo que pasa por tu mente, pasa por tu vida. Lo que piensas, lo serás. Lo que sientas, lo atraerás. Lo que imagines, lo crearás.

  • Séptimo mandamiento: No se necesita ser grande para comenzar, pero si se necesita comenzar para ser grande. Recuerda que los grandes éxitos, tienen comienzos pequeños. Piensa globalmente, actúa localmente.

  • Octavo mandamiento: Tus resultados serán directamente proporcionales a los hábitos que practiques. La persona que serás en 5 años estará basada en los libros que leas, tus hábitos y las personas que te rodean hoy. En conclusión los hábitos son esas pequeñas acciones, que hacen una gran diferencia. El hábito más importante de todos es el de la autoeducación financiera.

  • Noveno mandamiento: No pondrás techo a tus ingresos. No bajes tus sueños al nivel de tu cartera... eleva tu cartera al nivel de tus sueños.

  • Décimo mandamiento: Si eres bueno en algo no lo hagas gratis. El conocimiento es dinero y el dinero lleva a la riqueza. La experiencia te hará comprender que las cosas gratis no las valora el cliente... de hecho si se hace gratis, no es cliente. Puedes comenzar con precios bajos en lo que tu carteta de clientes aumenta. Si realmente eres bueno en tu sector, el dinero no te faltará y los clientes por ende tampoco.
En conclusión: Tienes el potencial de cambiar al mundo con tu idea… todo el mundo tiene un millón de dólares en la cabeza, solo tenemos que encontrar la forma de extraerlo. Si quieres ser Millonario... piensa en algo que beneficie a millones. No vayas detrás del dinero, ve detrás de transformar la vida de las personas con tu idea.

viernes, 23 de diciembre de 2016

5 tips para jóvenes emprendedores

1. Arriésgate lo más posible
Iniciar una empresa puede ser el camino más arriesgado, pero también el que te puede traer mayores beneficios; por lo tanto, si crees en ello debes continuar hasta el final y evitar que tu estado de ánimo y tus ganas bajen. Eso sí, debes tomar riesgos inteligentes y calculados. Además, probablemente no tienes una familia a la cual mantener asi que no tienes mucho que perder.
2. Céntrate en lo fundamental
Trata de mejorar aquellas habilidades que te harán más eficaz y productivo en lo que hagas, por ejemplo, el cálculo o la lectura. Haz una lista de las tareas que debes llevar a cabo y jerarquízalas para irlas realizando de acuerdo a su prioridad. Recuerda que tendrás que ser muy organizado para que todo se haga bien y a tiempo.  
3. Rodéate de personas clave
Es muy importante que durante este periodo procures a aquellas personas que realmente desean que consigas grandes logros en la vida. Si quieres tener éxito, rodéate de gente exitosa y que espere que tú también lo seas.
4. Persigue tu felicidad
Al iniciar tu negocio, debes hacerlo en algo que verdaderamente te apasione. Debes tomar en cuenta que si vas a hacer algo el resto de tu vida, por lo menos tiene que ser algo que te motive a realizarlo.
5. No tomes en cuenta todas las opiniones 
A lo largo de tu camino de emprendimiento, habrá mucha gente que te dirá que lo primero que debes hacer es adquirir experiencia en una gran empresa o que trate de convencerte de que tu idea no será exitosa, pero la verdad es que, si realmente deseas iniciar tu negocio y eso es lo que realmente te hace feliz, entonces, adelante.
También, evita tomar en cuenta únicamente los comentarios positivos, ya que pueden ser poco realistas. Por eso, debes tratar con expertos y con personas en las que realmente confíes para escuchar sus propuestas.
Ya lo sabes, olvídate de los prejuicios y lucha por esa idea que puede llegar a ser una gran empresa. Si llega a ser exitosa, sin duda, será una de tus grandes satisfacciones y ésta es la mejor época para empezar.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Secretos para un buen trabajo en equipo

Un equipo es capaz de sobresalir en lo que hace a trabajo productivo de alta calidad, productividad creciente y lealtad hacia la compañía
El potencial y el éxito de un equipo de trabajo ha estado bien documentado por décadas. Un equipo es capaz de sobresalir en lo que hace a trabajo productivo de alta calidad, productividad creciente y lealtad hacia la compañía.
Pero, para conseguir estos resultados, es esencial que las relaciones del equipo sean sólidas. Alcanzar el desempeño óptimo de un grupo requiere dedicación, enfoque y disciplina. Los vínculos que existen entre sus miembros necesitan ser fortalecidos continuamente.
Estas son algunas formas de desarrollar lazos grupales más sólidos para ganar ventajas en su organización en segunda instancia:

Seleccione a las personas adecuadas

Es una cuestión clave tener la correcta “combinación” de personas en su equipo. Tenga en cuenta aquellos con conocimientos, intereses y experiencia relevantes. Asegúrese también de que cada miembro posea adecuadas habilidades interpersonales, disfrute del trabajo en equipo y tenga disposición para la colaboración.

Fomente un clima de trabajo en equipo

Defina los principios básicos de trabajo desde un principio. Establezca cómo los miembros del equipo deberán:
* Tomar decisiones
* Definir objetivos.
* Conducir reuniones
* Manejar las comunicaciones
* Resolver conflictos
La creación de un entorno de trabajo cooperativo representa una instancia crítica para el éxito del equipo.
Una vez que éste desafío es alcanzado, será posible para el grupo tomar como propias la misión, la estrategia y las tácticas.

Promueva el diálogo abierto entre los miembros del equipo

Uno de los propósitos de un equipo de trabajo es acrecentar los aportes por parte de cada uno de sus miembros. Un ambiente colaborativo facilitará la libre expresión de ideas y opiniones.

Sea claro respecto de sus expectativas

Estableciendo objetivos y responsabilidades compartidos contribuirá a que el equipo se desempeñe eficazmente. Las personas necesitan conocer qué resultados se espera de ellas y cuál es el plazo en que deben lograrlo.
De esta manera se crea cohesión y espíritu grupal.

Faculte a las personas para la acción

Un equipo trabaja mejor cuando se le permite tener la autoridad para la realización de una tarea. Permita, entonces, que se hagan cargo del trabajo asignado de manera completa.
Establezca limitaciones mínimas que tengan que ver con el poder dado.
Frecuentemente, lo mejor que un Manager puede hacer es no atravesarse en el camino del equipo.

Provea los recursos necesarios a su equipo

Asegúrese de que el equipo tenga el lugar adecuado y el tiempo suficiente para poder hacer su trabajo.
De la misma manera, cuente con el personal técnico necesario para, por ejemplo, transformar reportes en presentaciones de Power Point, videos o CD-Rom.
También será de su interés tener un presupuesto realista a través del cual le sea posible conocer los fondos con los que cuenta para la realización de estudios de mercado, viajes de negocios y contratación de servicios de consultoría.
En síntesis, Usted le debe hacer a su equipo el camino tan fácil como le sea posible con el objetivo de que puedan enfocarse en la maximización de su trabajo y el alcance de resultados.
Fomente el pensamiento LUZ-VERDE
Tenga presente el principio de “pensamiento luz-verde / luz-roja” de Dale Carnegie. Gracias al pensamiento luz-verde, las personas logran sentirse más libres para proponer ideas innovadoras y ambiciosas como así también para sugerir soluciones arriesgadas.
Inversamente, el pensamiento luz-roja desalienta a las personas de realizar contribuciones pues hace que uno piense que las propias ideas serán rechazadas.
Un “contexto de luz-verde” da contención a los vínculos del equipo pues valora los aportes de cada uno de sus miembros.

Comunique, comunique, comunique

Organice las diferentes vías de comunicación cotidianas de que dispone (e-mail, teléfono, memos).
De la misma manera, desarrolle un proceso eficaz de comunicación que posibilite la transmisión en tiempo de los mensajes.
De manera similar, cree un sistema veloz para la comunicación de actualizaciones y para el feedback.
Mantener un contacto permanente representa un factor crucial en el fortalecimiento de las relaciones del equipo.

Celebre el trabajo en equipo

Reconozca y recompense a aquellas personas que sobresalgan en el equipo. El tipo de premio no es tan importante como el hecho de reconocer públicamente el trabajo bien hecho.
Las organizaciones necesitan contar con recursos de este tipo que tengan como propósito reconocer el valor del trabajo cooperativo y de las buenas relaciones interpersonales.